‘Leer mata’ de Luna Miguel en México y Chile

Hace un par de semanas, Luna Miguel estuvo en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara para presentar la edición mexicana que los compañeros de Almadía han publicado primorosamente. Y mientras escribo esto, la autora está de viaje, recorre Chile junto a Ernesto Castro. Él, entre otras cosas, presenta la edición chilena de ¡El gran Pan ha muerto! y ella, entre otras cosas, presenta el Leer mata que la editorial Los libros de la mujer rota ha preparado. Que esto ocurra, que los libros salgan de su órbita habitual, es siempre motivo de celebración. Está bien tener un nicho, unos lectores, una comunidad, un espacio más o menos seguro desde el que editar y hacer libros, pero tanto o más satisfactorio como la construcción de ese lugar es comprobar cómo los libros llegan más lejos.
 
Desde Chile y México nos llegan las primeras reseñas, impresiones de lectura y hasta textos como este que la poeta Paola Llamas Dinero leyó en la presentación de Leer mata en la FIL. Es un apasionado diario de lectura de un libro, que a su vez quintaesencia a través de la narración y el ensayo, una vida lectora. Gracias, Paola, por prestarnos el texto. Que sirva para celebrar que este libro está llegando a otros lugares y a otras lectoras.
 

Diario de lectura de mi lectura de Leer Mata
(sí, cuántas veces la palabra lectura)
Paola Llamas Dinero

 
La protagonista dice que va a morir y le queda así de tiempo (____). Decido seguir, la muerte engancha; mi posición es incómoda, la pierna se me entume, cosquilleo, paso del comedor al sillón, el gato se me acuesta encima. Leo Leer mata, acostada en mi sillón sobre un peluche de Bob Espoja y pienso que estoy muriendo también. Sometiendo a Bob Espoja con mi cuerpo en el camino hacia la muerte, y ojeo.
 
Mis amigas escriben en el chat si nos veremos esta semana, cómo te fue con el ginecólogo, beba, viste a tu exnovio ¿no sentiste nada? Leo, les digo, un libro sobre leer, ensayo narración compañía, entumecimiento, foto del texto sobre mis piernas, la envío. La lectura es una conversación con mis amigas, sticker de Chayanne con corazoncitos rosas.
 
La protagonista va de un lado a otro y yo me paso a la cama, me ha dado frío, la lectura se ha puesto gélida, como un metal helado, cierren las ventanas. Abro las notas del celular, 69 notas de no sé qué, la protagonista habla de sus fetiches de lectura, abrir nueva nota, con mayúsculas “LA LECTURA SON TRES AMIGAS BORRACHAS AFUERA DE UNA IGLESIA HACIENDOSE UNA SELFIE” sí, digo en voz alta, precisamente.
 
Leo, sigo la lectura con los ojos y las manos, notas al pie, voy, vengo, mis ojos van de un lado al otro, haciendo ejercicios de cardio, por un momento siento que sudo, me saco la pijama, hay tantas autoras sobre mi cama en este momento que podríamos hacer pijamada, karaoke, podríamos beber tequila derecho, cantar unas de Jenny Rivera, siento que el colchón se hunde. Leer abraza, pienso. Me siento acompañada.
 
La protagonista se ha vuelto otra, otra vez, se siente como a veces yo cada mañana, a veces Amorosa, a veces Enferma, a veces Bulímica, a veces Sumisa, la lectura también es pasar de ser una a ser otra cada momento.
 
Leer sobre leer es una historia infinita, una nota al pie que no termina. La protagonista habla sobre el cuerpo, lo fulmina, la lectura duele, inflama, atraviesa, me dan ganas de mear, pienso la lectura es esta pis, me llevo el libro al baño. Por un momento me viene a la cabeza que la lectura debió nacer en un baño, con todos los fluídos evaporándose, en casa de mis abuelos, que no leían, siempre había libros en el baño, la lectura como un retortijón interminable, como evadir el dolor el momento.
 
Leer es como quedarse dormido, vuelvo a la cama y se cierran los ojos, leo, batallo, leo, batallo. Somatizo, me ha venido un dolorcito en la cabeza, es la venganza de la lectura, digo, resiste. Entre el sueño y la vigilia, me viene la idea de que la protagonista ha muerto varias veces, recién me doy cuenta, anoto: ¿será que el sueño es una especie de muerte como la lectura?
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¡Sobresalto! ¿¡El Ulises en tres días!? Leer es acompañarse al sacrificio. Leer es ir de la mano en un pasillo oscuro, hablar en voz baja, leer es sentir un hueco en el estómago, leer es el sobresalto, corazón acelerado. Me levanto al baño de nuevo, vibra el celular, son mis amigas enviando memes en la madrugada. Leer es pisar el piso descalzo a media noche y enterrarte algo. Protagonista termina la misión, ¡emocionante! Leer es emocionarte con Luna Miguel a 9,712km de distancia, mientras seguramente desayuna o abre sus ojitos y tú ni los has cerrado.
 
Leer es estar en dos países al mismo tiempo, leer alimenta en lo que la muerte, acompaña, leer mata porque inmortaliza, leer mata, obsesiona te quita el sueño, leer mata  porque descubres que tu vida se acaba y la literatura sigue. Leer mata porque vives otras vidas, leer zombifica, de repente eres gris y te alimentas de las vidas de los otros. Leer es una daga en el corazón, una misión emocionante, un rompecabezas, encontrar los pedazos en el piso y no enterrarte ninguno, encontarles el orden y el sentido. Darles vida.
 
 
ADVERTENCIA / CONCLUSIONES
 
Leer mata es un libro necesario y peligroso, un libro que contamina, un libro que si llevas a tu casa infectará el corazón de quien lo toque, contaminará a tus hijos, se verán tentados, lo abrirán con miedo de sus páginas. Leer mata les dejará los dedos manchados aguamarina, irán manchando todo a su camino, la mesa, las sábanas, el propio rostro. Leer mata es una silla eléctrica, un muelle frente al mar, querrás lanzarte. Leer mata es una daga cargada de voces y espíritus que te atraviesa, los muertos se te suben en la noche, ¡aguas! Leer mata te jala los pies en la oscuridad, te hará querer prender la luz y leer, a las 3 la mañana, en lunes, martes, en días festivos, leer de manera compulsiva, leer te hará marcas en el cuerpo, te dejará las manos trabadas como sosteniendo un libro eternamente, olvidarás todo lo que habías pensado que sabías, leer y dejar de hablar del clima, leer hablar de lo leído con quien se te cruce en el camino, como un loco, como un merolico en el camión de esos que venden dulces y nadie les compra, Leer mata te hará buscar a otros como tú, que van muriendo en los parques y en los cafés, se harán compañía. Y cuidado, para Leer mata no hay cura. Es una sustancia espléndida que te matará esplendidamente, guiño guiño y te dará ganas de vivir no sólo tu vida sino tantas vidas como te sea posible, con todo el tiempo que te queda, con los ojos y con corazón inflamado de amor y ganas.

Más sobre el libro…

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