Diccionario en guerra (2ªed)

Una confesión sin tapujos

El acoso cibernético sufrido por ser autora con voz propia. La incomprensión ante una sexualidad que desafía el sistema binario. El virus de la maternidad y la duda eterna de ser mujer: «Si deseas porque deseas o porque el sistema te hace desear». Este Diccionario en guerra es un original manifiesto en favor del caos y en contra del orden con certezas inamovibles del feminismo de eslogan fácil. Del dildo a la burundanga. Del legrado sin anestesia de la bisabuela a las nuevas heroínas de ficción con metralleta en mano. De Emiliy Dickinson al mito del amor romántico que edulcora y justifica la violencia machista. De un relato lésbico insertado en pleno Jane Eyre al cuento de una hacker que se venga de su trol misógino. Una confesión íntima, en veintisiete letras, sin miedos ni tabús.
Con una prosa acelerada y contundente, la autora vuelve a demostrar su maestría en el terreno de la escritura híbrida. A través de retazos de memoria, jirones de ensayo feminista o de crítica cultural, Aixa de la Cruz teje un patchwork fascinante. En él, lo combativo casa con el talento literario de una de las mejores escritoras de su generación.

«Dice Aixa de la Cruz que se ha divorciado de la ficción, pero es su dominio de la narrativa lo que hace que este libro brille entre esa sobreproducción de ensayos sobre feminismo».

June Fernández, en el prólogo.

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Segunda edición: noviembre de 2020
Primera edición: noviembre de 2018
Género: ensayo
ISBN: 978-84-17496-15-9
PVP: 12,90 €
Formato: 14 x 21 cm. | rústica con solapas
Páginas: 148

No escribo para calmarme, es la escritura la que me calma. Llego al folio con bruxismo, dispuesta a todo, y la literatura, con sus normas de puzle, me civiliza, me aplaca como los infiernos burocráticos aplacan al cliente insatisfecho, agotándolo con pasillos y mostradores y esperas para que no reclame, para que se rinda antes de reclamar o para que, cuando al fin acceda al formulario, ya no recuerde el motivo de su queja, que es exactamente lo que me sucede al escribir ficción. Por eso me he divorciado del género, porque busco una escritura que permita hablar antes de que sea demasiado tarde, y la merodeo, la huelo a veces, pero aún no la he encontrado.